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8 ago. 2017

¿BUSCANDO EDUCACIÓN DE CALIDAD?


Cuando un padre de familia busca una alternativa para la educación de su hijo, por supuesto busca “lo mejor”.  ¿Pero cuál es realmente la mejor opción? ¿Cuáles parámetros se utilizan para calificar una educación de calidad? Además, ¿Reflejan estos parámetros lo que la sociedad tanto nacional como internacional espera de un ciudadano exitoso en el Siglo XXI?
Muchos adultos tienden a quedarse con parámetros tradicionales que miden notas en exámenes estandarizados y/o que evalúan la capacidad del estudiante de retener en su memoria contenidos y conceptos.  Sin embargo, solo falta dar una mirada al mundo digitalizado de hoy en día para ver que estos son parámetros obsoletos.  Organizaciones internacionales, como la UNESCO, se han dado a la tarea de investigar qué es lo que se está buscando en los graduandos de hoy en día. Los resultados podrían sorprender a muchos y se resumen en lo que se denomina como las “Competencias para el Siglo XXI.” Estas deberían ser los parámetros para elegir la mejor educación.


1.     RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS Y CREATIVIDAD:
a.    ¿Incluye la oferta educativa oportunidades para que el estudiante pueda enfrentarse a las “preguntas grandes” de la vida y espacios para investigar, analizar y proponer posibles soluciones a estas preguntas? 
b.    La competencia de resolución de problemas se puede trabajar desde el enfoque de Aprendizaje basado en Proyectos y currículum de STEM/STEAM (integración de ciencias, tecnología, ingeniería, y matemática), realizando proyectos que incluyen la tecnología. Estas son las competencias más cotizadas en nuestra era de la innovación.


2.     COLABORACIÓN Y COMUNICACIÓN: 
a.    ¿Trabaja la oferta educativa en desarrollar en los estudiantes las aptitudes de colaborar y comunicarse asertivamente? 
b.    La colaboración y la buena comunicación se deben trabajar tanto en el ámbito académico como en las relaciones interpersonales que los estudiantes desarrollan en su entorno.  
c.     Un buen centro educativo debe sistematizar la educación en estas áreas, especialmente porque una buena inteligencia emocional es la clave para posicionarse en el ámbito laboral en el futuro.


3.     PENSAMIENTO CRÍTICO Y DE AUTO-APRENDIZAJE
a.    ¿Provee la oferta educativa espacios para que el estudiante analice y exprese sus ideas y opiniones, ayudándoles a fundamentarlas con razonamientos sólidos y coherentes? 
b.    ¿Se les está enseñando cómo guiar su propio aprendizaje? 
c.     En una sociedad que está promoviendo la educación continua, que traspasa fronteras de espacios físicos para aprender, el ciudadano del futuro debe saber cómo buscar lo que quiere aprender y cómo incorporarlo en su aprendizaje.


4.     MANEJO ADECUADO DE LAS TECNOLOGÍAS:
a.     Los niños y jóvenes parecen muy diestros en cuanto al manipular los dispositivos digitales, internet, y las redes sociales; pero la experiencia demuestra que carecen de la competencia de distinguir vías de información confiables y el uso responsable de las redes para proteger su huella digital. 
b.    ¿Está la oferta educativa enseñando a los estudiantes este manejo eficaz y seguro de la tecnología?


5.     SENTIDO DE RESPONSABILIDAD PERSONAL Y SOCIAL:
a.    En un mundo donde está en peligro el medioambiente y los valores básicos de la humanidad, ¿de qué sirve tener estudiantes inteligentes si no van a utilizar su conocimiento de forma positiva para la sociedad? 
b.    ¿Está comprometida la oferta educativa en desarrollar en los estudiantes este compromiso con la naturaleza y con la humanidad?
En la actualidad, hay muchos profesionales en la calle sin trabajo. ¿Qué les hace falta para conseguir trabajo? Aunque pueden existir variadas razones, probablemente una de ellas es la ausencia de algunas de estas competencias. 
Se dice que se esta educando una generación de estudiantes para un mundo donde los trabajos tradicionales van a desaparecer por la tecnología y para un mundo de trabajos que aún no existen. La educación tradicional no puede preparar bien a los jóvenes para una sociedad post-industrial. Lo que queda es desarrollar en ellos estas competencias para el Siglo XXI; para que así puedan enfrentar lo que llegue en el futuro. Esta deberá ser la educación de calidad que se busque para los hijos;  una que vaya más allá de resultados numéricos que al fin y al cabo, no reflejan los verdaderos conocimientos, habilidades y destrezas que capacitan al estudiante para enfrentar el mundo actual y futuro. 

Dolores Martin 
Coordinadora Académica e Inglés